Un mundo por descubrir

Se dice que el buceo se practica desde hace miles de años, gracias a la necesidad de pescar por alimento. A través de los siglos, diversos trabajos habían requerido mantenerse un largo periodo de tiempo bajo el agua, como por ejemplo, para hacer reparaciones en barcos. Esto despertó la necesidad de hacer algún instrumento que ayudara al hombre a respirar bajo el agua.

En el imperio ateniense es cuando se desarrolla el primer mecanismo de inmersión, llamada "la lebeta", o también conocida como una campana de buceo. Es hasta el siglo XX que se comienza a practicar el buceo como hoy en día lo conocemos. En los años 30's se diseña un aparato que, por primera vez, contaba con una botella de acero, pero no era completamente satisfactorio ya que sólo suministraba aire por alrededor de 15 minutos y limitaba la profundidad del buzo a no más de 15 metros. En 1943, es que se diseña el primer tanque de buceo como hoy lo conocemos. Este increíble avance logró que el hombre se sumergiera a profundidades nunca imaginadas.

El equipo de buceo esta compuesto por una mascara protectora para los ojos y nariz, aletas, un traje protector, y lo más importante: el tanque de oxigeno. Cuando una persona no usa ningún equipo para realizar esta actividad, se denomina como buceo libre. Por obvias razones, este tipo de buceo limita al hombre, ya que debe de salir a la superficie a tomar aire en determinado momento.

Para practicar este deporte se debe tener una preparación tanto mental como física. Muchos subestiman esta preparación, pero es importante tomar las medidas de seguridad necesarias para que esta increíble experiencia no tenga ningún tipo de percance.

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